La carta no deja de ser un mensaje escrito por el que nos comunicamos con nuestro cliente ofreciéndoles nuestros productos, los vinos. Cuidaremos muy bien qué referencias, que precio, en que formato (distintos tamaño de botella o vino por copas) pero también no descuidaremos la presentación de la carta en sí. 

Son muchas las opciones posibles en el diseño y dependerán sobre todo del número de referencias incluidas y del tipo de local y cliente en el que situaremos esa carta. Si la carta de vinos va incluida junto a la carta de los platos que se ofrecen, las opciones de diseño son menores y estarán supeditadas al diseño global de la carta. Pero si utilizamos una carta de vinos editada por separado, las posibilidades de presentación se verán multiplicadas. Algunas recomendaciones pueden ser:

- Evitar que sean pesadas, unas pastas gruesas hacen que pese más y nos obliga a tratarla con riesgo de tirar alguna copa. No usar letras demasiado retóricas, que sea legible.

- Evitar tachaduras, especialmente en los precios. Tampoco añadiduras escritas a mano. 

- Todo lo que esté escrito debe estar disponible, y si algún vino deja de ser ofrecido debería desaparecer simplemente de la lista. Si es necesario habría en ese caso que reelaborar la carta para que su presentación sea correcta.

- Ninguna carta estará en absoluto manchada, la imagen del local se verá deteriorada. En caso de tratarse de un restaurante con más "batalla", podrían las cartas venir impresas sobre papel plastificado. 

Posibilidades en el diseño:

- Incluir foto, de los vinos o simplemente su etiqueta junto a la referencia y precio.

- Incluir fotos relacionadas de los vinos detallados, como racimos de la variedad de uva con el que se elabora, paisajes de la zona vitícola, escenas de la elaboración, escenas antiguas, etc. 

- Incluir textos explicativos de la zona de origen de los vinos, o de las variedades, etc. Estos textos deben ser breves y no despistar del objetivo de comunicar qué vinos se tienen. El anagrama de la Denominación de Origen también puede resultar interesante.

- Se puede usar fondo fotográfico difuminado con los elementos mencionados. 

- El papel blanco es la opción más socorrida. Pero podemos optar por otros colores de fondo según el tipo de vinos que estamos tratando en esa página. El resultado suele ser atractivo.