La restauración y el vino, uniendo de la mano calidad, presentación, servicio y precio correcto, sabrán atraer para un negocio de este tipo la satisfacción y fidelidad de sus clientes. La carta de vinos, como resumen de lo que un local ofrece en esta materia, adquiere así un protagonismo determinante. Una carta de vinos sugerente es sinónimo de gastronomía interesante

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iseñar correctamente una carta de vinos es una asignatura pendiente de gran parte de la restauración española, lo cual no parece acertado en un país con gran riqueza enológica y tradición de consumo como el nuestro. La crítica podría extenderse a infinidad de establecimientos que comercializan este producto y no parecen tener muy bien enfocado los gustos de los clientes y la calidad y precio de los vinos que ofrecen. A veces, parece que nos hemos olvidado del consumidor y sólo escuchamos al proveedor que nos hace llegar vinos que considera vendibles, entre tantas marcas que continuamente son ofrecidas al establecimiento, y no estamos atentos a productos interesantes que merecerían les hiciéramos un hueco. 

Un cliente que acude a un restaurante y quiere acompañar su comida con vino, elegirá aquel que se adapte a sus elementos de decisión, como son la calidad, precio, zona de producción, tipo, marca, seguridad, etc. Además, no sólo desea satisfacer sus ganas de consumir este producto, si no que hay otro tipo de deseos a considerar como el de conocer cosas nuevas, el gusto por la distinción, etc. Por otra parte la preparación del cliente puede ser precaria, y la ayuda del restaurador se hace clave
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l restaurador desea satisfacer a su cliente desde una carta que le aporte todo lo que su cliente demanda, y a la vez esa misma carta prestigie su local, con la mejor tarjeta de presentación que podría tener, una carta de vinos sugerente, atractiva y equilibrada, sin perder de vista el objetivo rentable. 

Adecuar la selección de vinos a las posibilidades del local y el perfil de los clientes es una tarea compleja pero a la vez determinante en el éxito del negocio, la enorme riqueza vitivinícola española donde elegir será nuestro mejor aliado si sabemos utilizarla con originalidad y acierto, sin descuidar un diseño de carta atractivo, práctico y coherente.

David Marcos